¡Feliz día de auto-San Valentín!

¡Feliz día de auto-San Valentín!

Mañana es San Valentín, y en ese día los que tenemos pareja solemos tener algún detalle o muestra de afecto con esa persona querida.

Lo que te quiero preguntar es si aparte de a tu pareja, si es que la tienes, te quieres a ti mism@.

A todos nos gusta que nos quieran, es una necesidad básica, pero a veces, nos hemos olvidado de querernos a nosotros mismos y realmente, solo cuando nos queremos a nosotros mismos primero, podemos ofrecer un amor genuino a los que nos rodean.

Muchas veces tendemos a poner por encima las necesidades de los demás y nos olvidamos de las nuestras. Y lo hacemos, a menudo, por creencias que hemos ido creando a lo largo de nuestra vida para sentirnos mejor, para tapar el sentirnos que no somos capaces, o que valemos poco. Tratamos de encontrar nuestro valor en lo que hacemos por los demás, y si los demás responden bien todo va genial, pero cuando las cosas no salen como esperamos o no recibimos la aprobación de los demás, es cuando nos sentimos fatal y entonces se hacen reales nuestras creencias mas profundas sobre nuestra valía.

Pero la realidad es que tú y yo, solo por existir, somos valiosos. Yo siempre pongo el ejemplo de que un bebe recién nacido, que tal vez ni es muy guapo, solo llora, come, caga y duerme, no tiene una carrera brillante, ni siquiera estudios, ni otros muchos logros que cualquiera va consiguiendo a lo largo de su vida, pero solo por ser un bebe, un pequeño ser vivo, vale, lo queremos, así,  tal cual es, y ¿por qué deberíamos dejar de valorarlo según va adquiriendo sabiduría de vida? No tiene sentido. En cambio, muchos de nosotros dejamos de valorarnos. Nuestra parte crítica se apodera de nosotros (porque aprendimos a hacerlo así) y nos va recordando cada una de nuestras equivocaciones o limitaciones, sin darse cuenta que está dejando de lado un gran material positivo que tenemos en nuestro interior. Y probablemente dejamos que la crítica nos acompañe porque creemos que así podremos ser mejores y los demás nos querrán y nos valorarán, pero la cruda realidad es que la critica solo machaca y nos hace muy infelices.

Así que, te propongo una cosa, para San Valentín y ojala para el resto de los días del año, trátate con cariño, cuídate, háblate con amabilidad, trata de entender tus errores, como lo que son, errores de los cuales puedes aprender, no como un fracaso en tu vida.

Esto lo podemos llevar a la comida y a la relación que tenemos con los alimentos, cocina para ti como lo harías para tu pareja, cuida los detalles, siéntate y disfruta, escucha a tu cuerpo y busca un equilibrio entre tus gustos y tus necesidades. A veces un pequeño capricho, si se tiene hambre, cubre varias necesidades y no tiene sentido sentirse mal por tenerlo. Búscate un momento para ti, para relajarte o simplemente para sintonizar con lo que quieres, y permítete cosas, piensa en ti.

También puedes pensaren los demás, pero será mucho más sano ese sentimiento desde  ti con tus necesidades cubiertas. Como dicen en los aviones…primero la mascarilla se la pone el adulto y luego, nos encargamos de ponérsela a  los niños.

¡Feliz día de auto-San Valentín!

No peses tu autoestima

No peses tu autoestima

¿Permites que un número en la báscula de baño determine tu estado de ánimo o  que arruine tu mañana? Muchas de las personas con las que trabajo han descubierto que pesarse es algo que se vuelve contra ellos mismos.

¿Te has dicho alguna vez…?:

  • Lo he hecho tan bien esta semana que me merezco un regalo
  • He sido tan buena… pero no he perdido peso, podría haber comido.
  • No me debo pesar hasta la próxima semana, así que me daré un pequeño capricho ahora y me preocupare mas adelante
  • Comí muchísimo esta semana, y aun así perdí peso. Supongo que no tengo que ser tan cuidadoso como yo pensaba.
  • Perdí sólo 500 gr. No vale la pena.

 

Tu peso es simplemente una medida del peso de los tejidos (incluyendo huesos, órganos, músculo y grasa) y sustancias que están de paso (tales como agua, alimento y desechos). Tu peso puede variar dramáticamente dependiendo de tus hormonas, de cuando se ha comido y otros factores — ninguno de los cuales tiene algo que ver con el valor como persona o los beneficios a largo plazo de los cambios que se están haciendo.

De hecho, probablemente no verá cambios significativos en su peso al día, o quizás incluso semana a semana. Además, cuando se hace ejercicio, crearás músculo y perderás grasa, así que aunque los números pueden no cambiar, su composición corporal, metabolismo y salud estarán mejorando. Si dependes de un número  para decirte como lo estás haciendo, puedes sentirte desanimado y tentado a renunciar, a pesar de que las grandes cosas van por dentro.

 

Por esta vez, céntrate en el proceso, no en el resultado.

 

  • Se honesto acerca de cómo te afectan los números. Si saber tu peso tiende a ser contraproducente, aleja la bascula de ti.
  • Decide cuan a menudo necesitas pesarte. Algunas personas prefieren pesarse una vez a la semana o incluso una vez al mes es un buen intervalo. Si te pesas más de una vez al día estarás midiendo las fluctuaciones fisiológicas del cuerpo y no tendrá mucho sentido.
  • Deja tus viejos puntos de referencia. No es muy probable que puedas volver a tener el cuerpo de cuando eras adolescente o el peso del día de tu boda, pero se puede vivir una vida activa y hacer elecciones conscientes que te servirán ahora.
  • No te peses para confirmar lo que ya sabes. Cuando has sido consciente de tus opciones, no le des una oportunidad a que la bascula desbarate su confianza.
  • No utilice la báscula para castigarte a ti mismo. Cuando sabes que no estas haciendo las cosas como te gustaría céntrate en que cambios debes hacer en vez de criticarte.

 

Realmente, aunque es una forma de medir tus progresos, no es necesario pesarse. Una mujer me dijo: “no necesito una bascula; tengo pantalones”. Sonreí al pensar en la simplicidad y la exactitud de su método de control. Unos gramos no se notan, pero unas pocas kilos determinarán lo cómodo que te sientes.

Puedes buscar otras maneras evaluar tu salud y progreso:

  • Ritmo cardíaco en descanso
  • Presión arterial
  • Colesterol
  • Azúcar en  sangre en ayuno
  • Circunferencia de la cintura
  • Cómo te sientes con tu ropa
  • El tiempo que puedes caminar
  • El número de pasos en tu podómetro
  • Cantidad de peso que eres capaz de levantar
  • La calidad de tus elecciones de comida
  • Nivel de energía
  • Humor
  • Resistencia
  • Progreso en otros objetivos

 

 

¡¡Quítate un peso de  encima!!